HAMBRUNA

Cuando hay hambruna y sequía en los pueblos de Singa, los padres creen que debido a la inocencia de los niños, Dios siempre escucha sus imploraciones, por eso, en las noches, los niños se juntan en grupos, los del mismo barrio o de una misma familia y gritan así:

-¡Tayta Dioooooooooooooos!

-¡Tamiallaykita jitarkallaaaaamuuuuuy!

-¡Llulu papata mikutkunaaaaapaaaaaj!

-¡Dios mío! ¡Padre Dios!

-¡Envíanos tus lluvias!

-¡Para comer la papa tierna o primeriza!

Como si Dios escuchara estas imploraciones de los niños, al día siguiente llovía.

Los niños que no imploraban y desobedecían a sus padres, irremediablemente eran castigados a levantarse temprano para preparar el desayuno, a pastar los ganados y a otros castigos.

«HE AQUI EL HOMBRE»

Se trata de una tumba ubicada en el cementerio de Huánuco, pasando el segundo portón, a la mano derecha y al costado  donde se encontraba la tumba del sabio huanuqueño Mariano Dámaso Beraún. Sobre la bóveda del nicho aparece la inscripción “He aquí el hombre”, y al centro las iniciales FFA. Es la tumba más visitada durante todas las épocas del año. Permanentemente para rodeada de devotos, quienes le llevan flores y velas, a la vez que en sus oraciones le formulan peticiones, que según cuentan, casi todas ellas se cumplen. Muchos aseguran que es un santo que hace milagros después de su muerte. Según referencias, al parecer se trata del Dr. Francisco Fausto Ayllón, natural de Panao, que en vida fue abogado.

HECHICERÍA

Son practicadas tanto por varones como por mujeres. Reciben el nombre de hechiceros. Usan fotografías, prendas de vestir o simplemente el nombre de sus víctimas para hacer el mal a la persona. Sus envolturas o maleficios son pequeños, cuidadosamente cosidos con tela, en cuyo interior se encuentran aves, como el guardacaballo; así como también sapos, cruces llenos de alfileres. Estos son enterrados en los cementerios o en la casa de la persona perjudicada. La víctima generalmente sufre de los males de uno a cinco envoltorios.

            El curandero es el encargado en deshacer estos maleficios. A  través de otra persona denominada  Coquero o diagnosticador de los males sabe con cuantos envoltorios ha sido perjudicado su cliente; así mismo le es comunicado en qué lugar se encuentran enterrados. El curandero cita al paciente, generalmente, para después de dos días. En la sesión, el curandero provisto de pinzas y la ayuda de ramas de ruda va abriendo y deshaciendo los envoltorios. Al final siempre receta el baño con ruda y la curación con el cuy. Al animal le abren el pecho y el vientre, y así es colocado en el cerebro del paciente por espacio de una hora. Cumplida la hora el cuy es arrojado al río.

HIGO

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Se asegura que nadie puede ver la flor del higo. Para explicar este misterio recomiendan acercarse a las 12 de la noche para conversar con la planta. Quienes lo dicen, aseguran que a esa hora aparece el genio de la planta y se entabla el diálogo. A partir de ese momento se convierte en el genio protector y les complace en todos sus deseos.

HILARIO PILLKO WANKA DE BELLAVISTA

 

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Es una huanca de la piedra llamada alaimosca que tiene la figura perfecta de un ser humano de la cintura para arriba. Lo encontraron en el lugar denominado Mochín, en el caserío de Sukllo, hoy Bellavista, distrito de Pachas. Todos le tienen una gran fe y también temor. Cuentan que en tiempos pasados Hilario se enamoró de una mujer en ella tuvo dos hijos. Estos seres humanos eran pequeños, pues no crecieron mucho.

Los pobladores dicen: «Hilario es muy poderoso». Les hace favores a quienes les tienen aprecio, y a los que se burlan los castiga hasta con la muerte. En una ocasión un hombre se orinó sobre la piedra diciendo: «A mí qué me va hacer esta piedra». Al día siguiente, cuando construía la escuela, inesperadamente, como si alguien lo empujara, cayó hacia el barranco  y quedó muy mal herido. En sus sueños un anciano le rebeló y le dijo: «Esto es para que no te burles, es simplemente una advertencia. Si sigues burlándote te irás para siempre»